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viernes, 25 de noviembre de 2011

Rufino de la Cruz, no era un simple chofer de mariposas


Maireni de la Cruz hijo
de doña Miledis y nieto
de Rufino de la Cruz
Por Marcelo Peralta
SAN JOSE DE CONUCO, Hermanas Mirabal, R.D. Rufino de la Cruz Disla, el héroe y mártir nacional, hace 51años que lo asesinaron junto a Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, trama orquestada y cumplida por calieses del régimen dictatorial del presidente Rafael Leonidas Trujillo Molina, considerado el más sanguinario de la época y quien gobernó durante 30 oprobiosos años y aplicando manos de hierro y controlando todo a la República Dominicana.
Rufino de la Cruz  Disla, no era el chofer exclusivo de las hermanas Mirabal como dicen algunos historiadores tratando de opacar su adversidad al régimen de Trujillo, su valentía, arrojo, coraje, valor y la solidaridad que profesaba a las tres heroínas, a quien el sátrapa Rafael Leonidas Trujillo Molina, le cortó el vuelo a los cuatro porque no estaban de acuerdo con su infausta forma de gobernar oprimiendo a un pueblo humilde y trabajador.
Este humilde trabajador del volante se convirtió en presa del régimen por el sólo y único delito de transportar por paga a las hermanas Mirabal a ver a sus esposos a la cárcel San Felipe, de la ciudad de Puerto Plata, al Norte de la República Dominicana, donde Trujillo Molina, los mantenía en la prisión por sus ideales transparentes.
En sus estudios solo llegó como en su época hasta el 5 curso, pero era un hombre de confianza en la Región del Nordeste y por su seriedad, muchos parroquianos permitían trasladar a sus hijos e hijas a las escuelas y pasajeros normales desde San José de Conuco, Salcedo, Tenares, Nagua, Gaspar Hernández, Puerto Plata, Santiago, San Francisco de Macorís.
Manejaba una jeepeta facilitada por el vendedor de automóviles René Bournigal, nativo de la provincia Puerto Plata, pero al casarse con una joven de San José de Conucos se quedó viviendo en la zona.
Para hallar su muerte, la única maldad que hizo Rufino de la Cruz Disla, servir como chofer de las hermanas Mirabal, pese a la advertencia de su madre Delisa González, del peligro a que se estaba exponiendo, respondiendo éste que le había dado la palabra a las tres heroínas de que las llevaría a Puerto Plata el día que las y lo asesinaron.
Su madre Delisa González, con el corazón destrozado, tiempo más tarde atribulado e impotente murió de demencia por la pérdida irreparable de su vástago.
SU HIJA.
Miledis Antonia del Rosario de la Cruz González, fue la única hija que procreó Rufino de la Cruz  Disla.
Por sus dotes, lo tilda como un hombre guapo, de coraje, solidario, respetuoso, humilde, trabajador, honesto y pese a su valentía y mérito lamenta que en la República Dominicana no se le ha dado el mérito que se ganó, sino que si personalidad ha sido opacada por las Hermanas Mirabal, sin analizar que él murió por prestarle un servicio como chofer.
Ante este cuadro desolador, considera que su padre ha sido relegado cuando en realidad, halló la muerte por lealtad y solidaridad a las tres mariposas de la República Dominicana a quien el sátrapa Rafael Leonidas Trujillo Molina le cortó las alas para jamás volar.    
“Mi padre, Rufino de la Cruz Disla, era un hombre valiente, honesto, servicial, de ideas luminosas, serio, trabajador, solidario y a la vez muy leal y por eso fue asesinado por las gentes de Trujillo” dice la atribulada dama.
Se queja de que nadie en la República Dominicana se ha dignado en construir un monumento en su honor y mucho el Estado, se prestar atenciones a la situación en la que viven sus descendientes.
“El era chofer de todo el mundo aquí, ya que transportaba a las personas que requerían de su servicio, no era exclusivo de las hermanas Mirabal” relata su hija Miledis Antonia del Rosario de la Cruz González.
Doña Miledis se queja amargamente de que los reconocimientos a su padre han sido “tímidos” a pesar de ser héroe y mártir de la Patria, al demostrar con su arrojo y valentía las ideas revolucionarias y antitrujillistas que albergaban en su noble corazón
En la actualidad Doña Miledis, es la única hija que tuvo Rufino de la Cruz Disla, quien es madre de tres hijos que le han generado dos nietos y vive en la  vive en la casa de su padre ubicada en el tramo carretero entre los municipios de Salcedo y Tenares, provincia Hermanas Mirabal en el Nordeste de la República Dominicana.
Esta casa  fue construida hace más de 60 años a base de tablas de pino, de palma, anexo de block y zinc y nunca la ha pintado, ni reconstruida por falta de dinero, ya que en la actualidad está viuda y sin trabajo.
Hoy por iniciativa del empresario radial Dorin Cabrera, la vetusta casa está siendo reformada, será pintada, acomodada, con mejoría en su estructura, sistema eléctrico adecuado, iniciativa que viene a dar paz, tranquilidad espiritual y sosiego a atribulada madre, quien confiesa no conocer personalmente a quien ha optado por la luz divina del Señor, aportar los recursos económicos para hacer la obra.
Relata que personalmente no conoce a Dorín Cabrera, pero lo define como un hombre de corazón noble y que la mejoría a su vivienda proviene por inquietud del director de prensa de Premium Informativo Winston Mézquita, que con motivo del 50 aniversario de la muerte de su padre, Rufino de la Cruz González, le visitó y observó las condiciones de deterioro y abandono en que vivía la única hija del héroe y mártir nacional.      
Doña Miledis Antonia del rosario de la Cruz González, estudió secretariado ejecutivo, sin embargo, laboró en varias instituciones, pero debió retirarse para criar a sus tres hijos, donde el Estado dominicano nunca le ha prestado ayuda, pese a ser hija de un hombre de ideas revolucionarias y antitrujillista, por las cuales perdió la vida junto a las hermanas Patria, María Teresa y Minerva Mirabal hace ya 51 años de estos abominables crímenes.    
Valora el gesto y altruismo del empresario licenciado José Cabrera-Dorín por disponer de su dinero para remodelar la casa que habita legada de su padre Rufino de la Cruz González y cuando los obrero procedieron a darle martillazos y marronazos a las tablas que se esparcían en partículas: “Decía esto me parece un sueño”. 
Ratifica su agradecimiento a Cabrera y solicitó al constructor Austracio Patricio Rosario, que lo único que anhelaba era preservar el diseño de su estructura.
Procreó con su esposo Francisco Ramón Cruz, fallecido hace 11 años, a sus tres hijos, Mairení, de 33 años; Rufino, de 32 y a Franchesca, de 27.
Rufino y Franchesca, han dado a doña Miledis Antonia del Rosario de la Cruz González, dos nietos Elay y Albert.
Mairení, con grandes tropiezos por la falta de recursos económicos, estudió Turismo; Rufino, de inclinó por ingeniero en Sistema y Franchesca, se graduó en Administración de Empresa.
De los tres, solo Mairení está siempre a su lado ya que Rufino y Franchesco, están casados, aunque viven en los alrededores de la casa propiedad de su abuelo.
Doña Miledis Antonia del Rosario de la Cruz González, como recuerdos imperecedoros, conserva fotos de su padre, a fin de ver, aunque en el infitivo si figura desaparecida físicamente, pero espiritualmente lo lleva en lo más adentro de su corazón.

martes, 22 de noviembre de 2011

Otro Muro de la Patria




Rufino de la Cruz, epicentro
 del dolor donde las trenzas
 encanecieron sus raíces de horizontes,
músculo de consignas olvidadas en muros
silentes por  tu linaje proletario

 Timonel de libertarias siluetas
 asesinado entre el cielo y el asfalto,
en una esquina  adolorida de la Patria

 Las heridas de Rufino de la Cruz Disla,
 Minerva, Patria y María
Teresa Mirabal, humillaron  el holocausto
 del crimen

enamorado en la pradera del sátrapa
así colaron  madrugadas irredentas
 donde se encunaron
aquellos versos de la muerte del
tirano quisqueyano. Fango del Gavillero

Rafael Leonidas Trujillo Molina
Monstruo de libertades,  aquel 25
de noviembre de 1960
derrámate lámparas en el
verdecido vientre del valle

Rufino de la Cruz
Ignorado en la cruz
del Sol
Tu, monumento mártir
te llevamos en silencio
los dominicanos, edificado
en un lugar de nuestra geografía humana
 para de esa manera desangrar tus huellas
y difundir como bandera, la estatura de tu ejemplo

Rufino de la Cruz, luchador
antitrujillista,
chofer de  huracanadas olas
por tu condición de pobreza
han desnudado y amordazado tu militancia patriotica,
para de esa manera beberse tus sueños y  crucificar
la aurora de tu coraje y valentía frente a la serpiente de
pólvora y algas.


Hoy destierran como siempre, tu cadáver
del crisol historico
como si tu sangre
aun podrida de libertad , no cayera
empuñando también,
el dolor de la patria


Autor:
Lic.Ramón Danilo Correa
Miembro del Colegio Dominicano
de Periodistas CDP.C3-155

Nota:
Un tributo a un mártir por la lucha contra la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo
Molina (Chapita). Rufino  de la Cruz,  también era un hombre comprometido con el movimiento por el derrocamiento del tirano,  quien muriera en el mismo instante por la misma causa que cayeron  las heroínas, Patria, Minerva y María Tereza Mirabal. La Republica Dominicana en sus lágrimas de victorias ha dejado un altar para este héroe olvidado por quienes siempre  gobiernan el Estado Dominicano, para unos apellidos….Rufino de la Cruz Disla, era un hombre del pueblo, pobre, pero militante por la democracia, y la noche de la muerte de las hermanas Mirabal, conducía el vehículo donde fueron accidentados por el plomo y el fuego,  garras de la  dictadura dominicana. Gloria eterna a nuestro héroe nacional, junto a las hermanas Mirabal…En su 51 aniversarios del dolor


***
LOS DERECHOS DE AUTOR ESTÁN PROTEGIDOS
DE MANERA INTEGRA POR LA OFICINA DE AUTOR 
SEGÚN LEYES DE LA REPÚBLICA DOMINICANA







viernes, 18 de noviembre de 2011

La piel libertaria dominicana



Patria, Minerva y
María Teresa Mirabal
donde la dignidad
cicatrizó descalza tortura
y el crimen de guitarra.

Ahí, se templó el grito
con  su sangre vertida
en  sinagogas de otoño

sin monstruos ni
 heridos cadáveres
subterráneos de infiernos

Son ustedes
mujeres, redentora del tejado 
bajo sudorosas
incandescentes lagrimas
 Si,son ustedes maternidad
de inmortales palomas                                                                           

 Y el  minusválido musgo
tembló en el ocaso
de su quepis, al rodar su escudo

de tiniebla en la falda
de Patria, Minerva  y María Teresa
Mirabal, al resplandecer su
belleza justiciera

No lloro
La sangre del ayer
Ni las trenzas de estas mártires

Solo me bebo
todas las lluvias
donde cayeron las rosas
del Yaque y el Ozama

 Rafael Leonidas Trujillo Molina
 el tirano de lámparas y rompeolas,
con su lengua de cadáveres


 anochecía  en  su traje de
sarcófago, sangres y torturas

vomitada por la Patria en su
 agonía de libertad
acrisolada en ese Otoño

Pero el asesino de gaviota
no pudo oxidar el sonido
de su sangre.

Patria Minerva y María Teresa Mirabal
fueron asesinadas el 25 de Noviembre, de  1960
por el sicópata,  cangrejo de alamedas






Autor:
Lic. Ramón Danilo Correa
Miembro del Colegio Dominicano
de Periodistas (CDP) C3-155


Viernes 17 de Otoño, 2011
Santo Domingo, Republica Dominicana

Nota:
Como homenaje al cumplirse 51 años de su cobarde asesinato
en manos del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina,
cavernario de golondrinas…Gloria eterna a las hermanas Mirabal,
 monumento de maternidad libertaria


Este poema esta protegido de manera integra
por la oficina de derecho de autor según leyes
de la Republica Dominicana











miércoles, 16 de noviembre de 2011

La hija de mi hija





 Desde el fondo de tu vida
surge una luz, en acuarelas insipientes
su rostro de Gioconda y piel vestida de aroma

Xadai, es la nomenclatura, donde giraran voces estrepitosas
que repondera, en tenues cauces y violines de entendimiento

Eres Gioconda, perfil y  cosecha  reciente
donde la imaginación infantil rebosa de polen
la geografía familiar y las empalizadas donde el redentor
Cuida su rebaño

Hoy, apesar de estar lloviendo debajo de las pestañas de la noche,  dormiremos en la tranquilidad de tus gritos y resplandecientes raíces  matinales
hasta que en otros sueños florezcan
centenarias consignas, y el Sol salga cuando le de la gana, no obligado 
a que detrás de su luz se escondan  duendes y vampiros


Deberás acostumbrar la piel, al ronquido del áspid por donde
 desfallece la vida en hiel y miel de mariposa secuestrada por sueños perennes
de esta historia republicana, donde  payasos trafican entre piernas de Ángeles
enajenando el néctar de cada gemido por vivir

Eres la Gioconda de la Patria,  y desde tus frondosos ojos puedo ver galerías y columpios
Bohío de arcillas, colgar en la trenza   de una sala de tarea
Asi como también, el mundo girar fuera de su maldad, en el muro infantil
Trébol donde  la vida se descascara en  manos  de opresores truenos


La hija de mi hija
Gioconda, cual si fuera el pétalo de un  otoño, en su primavera
Pero quiero que sepas y jamás  olvides, la utopia de risas nublosas
 De aquellas alegrías de payasos que descarnan sus simpatías en  Orinocos y
laberintos de mentiras.

Desde el fondo de tu vida
surge una luz, en acuarelas insipientes
su rostro de Gioconda y piel vestida de aroma

Xadai, es la nomenclatura, donde giraran voces estrepitosas
que repondera, en tenues cauces y violines de entendimiento

Eres Gioconda, perfil y  cosecha  reciente
donde la imaginación infantil rebosa de polen
la geografía familiar y las empalizadas donde el redentor
Cuida su rebaño

Hoy, apesar de estar lloviendo debajo de las pestañas de la noche,  dormiremos en la tranquilidad de tus gritos y resplandecientes raíces  matinales
hasta que en otros sueños florezcan
centenarias consignas, y el Sol salga cuando le de la gana, no obligado 
a que detrás de su luz se escondan  duendes y vampiros


Deberás acostumbrar la piel, al ronquido del áspid por donde
 desfallece la vida en hiel y miel de mariposa secuestrada por sueños perennes
de esta historia republicana, donde  payasos trafican entre piernas de Ángeles
enajenando el néctar de cada gemido por vivir

Eres la Gioconda de la Patria,  y desde tus frondosos ojos puedo ver galerías y columpios
Bohío de arcillas, colgar en la trenza   de una sala de tarea
Asi como también, el mundo girar fuera de su maldad, en el muro infantil
Trébol donde  la vida se descascara en  manos  de opresores truenos


La hija de mi hija
Gioconda, cual si fuera el pétalo de un  otoño, en su primavera
Pero quiero que sepas y jamás  olvides, la utopia de risas nublosas
 de aquellas alegrías de payasos que descarnan sus simpatías en  Orinocos y
laberintos de mentiras. Pero tú eres la bondad, cristalizada  y verdecida en pesebres y crisol de infantiles mariposas

Tu has llegado en el exacto momento que esta flagela Patria  necesita
de tus caramelos y pampers, para reconstruir  alegría y esperanza que un día no creció
en el alma de este cruel invierno… 

Bienvenida al pincel del amor y el redil familiar



Autor: Lic. Ramón Danilo Correa
Viernes 21de Otoño, 2011
Hora: 8:46pm


Nota. Este trabajo poético, esta protegido de manera integra
 por la Oficina de derecho de autor, de la Republica Dominicana




Tu eres mi esmeralda





Viviente en el cristal emotivo y perenne de mi yo
quiero remar y  llegar al corazón de tu arena, hasta perderme
en la dulce fosa, lámpara inmortal del amor

Cielo, llevo en mis manos verdes corolas para enclavarla en el paladar
del inmenso volcán que llevas en tu cintura de mujer

Búscame, en el desierto y en la piel del incendio
donde acariciamos el prado del silencio
así, sembramos cataratas madrugadoras de jazmines

Quiero pasear mis manos en cada imaginación de tu deseo
y en cada esquina de tu respiración, pescar el agua descalza
vertida por tu felicidad

Amor, permite que las raíces de esta tarde, caminen en 
la llovizna de tu acantilada boca, santuario sagrado,
donde retozan nuestras antorchas vivificadoras de olas atracadas en muelles,

éxtasis de profunda paz…Pero nosotros iremos nadando sobre estas
tempestades deshojadas, hasta donde nos lleven estos versos,
construidos sobre tu cuerpo sin hojas ni temores

Yo seré la vergüenza y el sonido de campanas viajeras 
entre bosques y lagos de tus venas
eres esmeralda en cuyas grandezas habitan riachuelos
y madrugadas preñadas de golondrinas donde
guitarras se desangran de amor. Mi eterna gaviota




Autor:

Lic. Ramón Danilo Correa
Periodista
Colegio Dominicano de Periodistas
CDP.C 3-155
Viernes 18 de invierno (Febrero) ,2011


Nota:
Este poema, esta registrado y protegido según leyes de
la Republica Dominicana,
en la oficina de derecho de autor.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Patria sin pintalabios ni cirugias de tiranos

 

 

               Patria sin pintalabios ni cirugías de tiranos


          Un aullido de murciélago, arropó  el silencio en sangrantes gritos, heridos en sus muelas enclavadas en el ocaso peregrino de su historia

Patria, en tus labios se refugian hoy, estrelladas olas sin maquillajes de pólvoras, ni  coloretes compuestos de hiel y sangres verdecidas de dolor
lleva en tu vientre estelas de luceros torturados en rostros masificados de esplendor

Jamás en la vida, un dictador había desesperado tanto el alba de su muerte, como  en aquellas verdes pólvoras del 1961
Los dominicanos, enfrentaron las inundaciones de sus asqueantes salivas sin voz

Un 30 Mayo del siglo pasado, respiro la libertad por los poros del plomo y creció en borbotones, acuarelas del olvido, pincel hediondo a tumbas y féretros 
y se levanto en tus raíces la agonía de un almanaque, caminante  entre Hitler, Mussolini y el dictador español, compadre del verdugos de siluetas dominicanas

Rafael Leónidas Trujillo Molina, infecto y torturo, clorofilas de palmeras que cubrían arenas y manantiales de consignas 

Y la tierra dominicana, vomito su cadáver ultramarino de odio, donde la historia borro su nombre a fuerza de epitafios de gorilas 

Autor:

Ramón Danilo Correa

30 de primavera,2010
Homenaje al pueblo heroico de la Republica Dominicana
en el 49 aniversario del ajusticiamiento del tirano...

jueves, 13 de octubre de 2011

Republica Dominicana,sera cantera de poetas

 




Poetas de Cuba, Perú, Argentina, Chile, Italia, Uruguay, Nicaragua, España, Colombia, Haití, México, Paraguay, Guatemala, Ecuador, Venezuela, Costa Rica, Bolivia, Brasil, entre otras naciones, participarán aquí en la mayor fiesta poética del Caribe



SANTO DOMINGO.- Laureados poetas de 19 países participarán en el Tercer Festival Internacional de Poesía de Santo Domingo, que se realizará desde el miércoles 19 hasta el domingo 23 de octubre.
La edición de este año, que estará dedicada al fenecido poeta Manuel Del Cabral, cuenta entre sus invitados con la reconocida poeta nicaragüense Claribel Alegría, quien realizará lecturas de poesía en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes, el Fórum Pedro Mir, Librería Cuesta y en el Palacio Consistorial de Santiago, los días 19, 20 y 22, respectivamente.
En el Auditorio Manuel del Cabral de la UASD, se realizarán lectura con los poetas José Ramón Ripoll que ha ganado los premios “Rey Juan Carlos I”, “Guernica” y “Tiflos”; el brasileño Claudio Daniel y el italiano Silvio Mignano, autor numerosos cuentos y ensayos críticos en Italia, Cuba, República Dominicana, Chile, Bolivia y Suiza.
El Colegio De la Salle será escenario para el contacto vivo de la poesía con el público, entre escritores de distintos países, donde participarán el guatemalteco Alan Mills, Joaquín Morales, de Paraguay; Hugo Mujica, de Argentina; Néstor Barreto, de Puerto Rico; Zingonia Zingone, de Italia; Hernán Bravo Varela, de México; y el dominicano, Plinio Chahín.
Otros poetas caribeños que asistirán al Festival son el peruano Eduardo Chirinos, Aleyda Quevedo, de Ecuador; Alex Fleites, de Cuba; Anthony Phelps, de Haití; Carlos López, de Guatemala-México; Eleanora Requena, de Venezuela; Luis Chaves, de Costa Rica y Héctor Hernández Montesinos, de Chile; entre otros.
El Ministerio de Cultura organiza cada dos años el Festival Internacional de Poesía de Santo Domingo, el cual es el mayor evento de su tipo en todo el Caribe.

sábado, 8 de octubre de 2011

El Che Guevara, Un guerrillero sin odio en la sangre






En el tropel de sirena
Se encasquillan  ideas


Y así en el tiempo un sendero
Guerrillero se refugia en el pecho
Americano.

Es la imagen del Che Guevara
Por donde el comandante Fidel Castro,


el sacerdote, Camilo Torres,
el doctor Manuel Aurelio Tavares Justo (Manolo)


el coronel Francisco Alberto Caamaño,
y otras luces de tambores americanos,
madrugaron el verso en  flores de pantanos

El Che, renace y crece sobre el cadáver
de la muerte
pisando con su sueño  el ciclope
de  maldad y corrupción de metal

Ernesto Che Guevara
danza entre versos cantarines
en las venas de Manuel del Cabral ,
en su poética, compadre Mon,

Isla Negra,de Pablo Neruda,donde su 
Canto general, folclorisa el fuego torrencial
en epopeyas de fuego y vegetal

Como si plasmara en los labios del Che,la fotografía
tradicional del amor por la humanidad
 bajo la piel de su crisol guerrillero

 En la moral y coraje  de Salvador Allende
y en  lagrimas de su fusil...

Como en la voz del líder, José Francisco Peña Gómez
de regreso la esperanza en banderas acribilladas
se levantaran  en el pan de cada día.

El Che
dignifica la manera de morir
en  néctar campesinos
donde su vida florece en paraguas
Sin lluvias de dolor

Eres el comandante
Libertario por donde  montañas y ciudades
Latinoamericanas evocaron su canción de paz
 Ahí no quedo el dolor que expandió el polen de tu  flor
                 Gloria eterna al Che




Autor:
Lic. Ramón Danilo Correa
Miembro del Colegio Dominicano de Periodistas
                        (CDP).C3-155


Como homenaje al 44 aniversario del cobarde asesinato
 de Ernesto Che Guevara y sus compañeros, en Valle Grande, 
comunidad campestre  de Bolivia…

                         Sábado 08 de Otoño, 2011

Poetisa dominicana, Salome Ureña de Henriquez

























Memorias venerandas de otros días,
soberbios monumentos,
del pasado esplendor reliquias frías,
donde el arte vertió sus fantasías,
donde el alma expresó sus pensamientos.

Al veros ¡ay! con rapidez que pasma
por la angustiada mente
que sueña con la gloria y se entusiasma
la bella historia de otra edad luciente.

¡Oh, Quisqueya! Las ciencias agrupadas
te alzaron en sus hombros
del mundo a las atónitas miradas;
y hoy nos cuenta tus glorias olvidadas
la brisa que solloza en tus escombros.

Ayer, cuando las artes florecientes
su imperio aquí fijaron
y creaciones tuviste eminentes,
fuiste pasmo y asombro de las gentes,
y la Atenas moderna te llamaron.

Águila audaz que rápida tendiste
tus alas al vacío
y por sobre las nubes te meciste:
¿por qué te miro desolada y triste?
¿dó está de tu grandeza el poderío?

Vinieron años de amarguras tantas,
de tanta servidumbre;
que hoy esa historia al recordar te espantas,
porque inerme, de un dueño ante las plantas,
humillada te vio la muchedumbre.

Y las artes entonces, inactivas,
murieron en tu suelo,
se abatieron tus cúpulas altivas,
y las ciencias tendieron, fugitivas,
a otras regiones, con dolor, su vuelo.

¡Oh, mi Antilla infeliz que el alma adora!
Doquiera que la vista
ávida gira en tu entusiasmo ahora,
una ruina denuncia acusadora
las muertas glorias de tu genio artista.

¡Patria desventurada! ¿Qué anatema
cayó sobre tu frente?
Levanta ya de tu indolencia extrema:
la hora sonó de redención suprema
y ¡ay, si desmayas en la lid presente!

Pero vano temor: ya decidida
hacia el futuro avanzas;
ya del sueño despiertas a la vista,
y a la gloria te vas engrandecida
en alas de risueñas esperanzas.

Lucha, insiste, tus títulos reclama:
que el fuego de tu zona
preste a tu genio su potente llama,
y entre el aplauso que te dé la fama
vuelve a ceñirte la triunfal corona.

Que mientras sueño para ti una palma,
y al porvenir caminas,
no más se oprimirá de angustia el alma
cuando contemple en la callada calma
la majestad solemne de tus ruinas.

viernes, 7 de octubre de 2011

Representantes del movimiento postumista


Franklin Mieses Burgos





Esta canción estaba tirada por el suelo,
como una hoja muerta, sin palabras;
la hallaron unos hombres que luego me la dieron
porque tuvieron miedo de aprender a cantarla.

Yo entonces ignoraba que también las canciones,
como las hojas muertas caían de los árboles;
no sabia que la luna se enredaba en las ramas
náufragas que sueñan bajo el cristal del agua,
ni que comían los peces pedacitos de estrellas
en el silencio de las noches claras.

Yo entonces ignoraba muchas cosas iguales
que eran todas posibles en la tierra del viento,
en donde la leyenda no es una hierba mala
crecida en sus riberas, sino un árbol de voces
con las cuales dialogan las sombras y las piedras.

Yo entonces ignoraba muchas cosas iguales
cuando aún no era mía
esta canción que estaba tirada por el suelo,
como una hoja muerta, sin palabras;
pero ahora ya sé de las formas distintas
que preceden al ojo de la carne que mira,
y hasta puedo decir por qué caen de rodillas,
en las ojeras largas que circundan la noche,
las diluidas sombras de los pájaros.

jueves, 6 de octubre de 2011

Marco de poetas y escritores dominicanos


Domingo Moreno Jimenes




Domingo Moreno Jimenes



Poema de la hija reintegrada


Agonía
I
Hija, yo no sé qué decirte si la muerte es buena
o si la vida es amarga;
sólo te aconsejo que despiertes, adulta de
                                    comprensión más que tu Padre!
II
Hija, ya no habrá oriente ni poniente para tu porvenir:
una sábana blanca serán tus días,
una sábana blanca será tu pasado
y tu recuerdo una estrella que frente a frente
                                          me iluminará el porvenir!
III
No sé por qué tu agotamiento
me trae una recóndita dicha anegada de lágrimas,
que me hace auscultar el corazón de la tarde.
IV
Tu infancia y tu silencio me parecen hermanos.
V
Hija, hazme tomar la resolución de los otros:
vuelve mi proa añicos
y mi voluntad una piragua;
que nada sea mío desde hoy, que no quiera
                                    poseer nada mañana;
desnudo de bienes y desnudo de virtudes hazme;
sin egoísmo de lealtades y sin egoísmo de pureza;
hazme entero el milagro de darme todo a los elementos,
como si fuera en sustanciación un ser increado!...
VI
Tu vida fue microscópica, pero grande;
el segundo de tu existir, eterno!
VII
Hija, cuántas nubes,
cuántos pájaros,
cuántos horizontes insospechados me abre
                                    en el amanecer tu ruta!
VIII
Hija mía, para ti la mañana no será clara ni fresca;
verás envuelta el alba en la noche,
y las cosas de mayor transparencia
tomarán ante tus ojos la actitud de un largo crepúsculo.
IX
En este mundo donde sólo se premia la
                                    capacidad de fingir mejor,
era justo que llegaras, y después de breves instantes,
ya estuvieras confundida con la cal y con la
                                    mariposa, con el carbón y con la piedra.
X
¡Cómo me alivianas la sombra, al advertir
                          desde que te dormiste que en mi
                                                 derredor todo es sombra!
XI
¡Oh tú, que me enseñaste desde que naciste
a ver la vida con ojo más sabio
y a la humanidad con ojo más triste!  
Triste, triste; ¿y no es acaso la suprema alegría
                              de los seres mudables el ser tristes?
Triste fue la faz de la tierra cuando se
                                      desperezó el primer hombre!
Triste tiene que quedar la tierra cuando se
                              desentuma en su regazo el último hombre!
XII
¡Oh, tú, que desde que naciste pude decir:
                                      boleta de la tumba
Oh, tú, que ya crecida pude decir, por tu desvalidez,
la preferida mía.
XIII
Por ti quise cambiar y que la fortuna me sonriera;
por ti no cambié
y la fortuna no me sonreirá nunca!
XIV
Hija, cada vez que examino tu vida
me doy cuenta que tú eres como mi vida:
una sombra entre dos crepúsculos!
XV
Iba a decir entre dos agotadoras auroras
y ya ves, reincindí, sin querer, entre dos crepúsculos!
XVI
¿Por qué tan pura, tan casta y tan leve, te
                                        debas parecer al crepúsculo?
XVII
Olvidaba que toda adjetivación es cruel y ruda:
Dios dio desnudo a los hombres el verbo,
y del lenguaje, sólo debe quedar desnudo el verbo!
XVIII
Toda filigrana de síntesis es una profanación
                                     ¿verdad, hija mía?
Ya no te puedo buscar sin parcializaciones,
                                     sin atributo contingente:
¡serás en mi incompleto nombrar, sencillamente,
                                     el vaho de las cosas!
XIX
No te puedo asir con una palabra,
y no debe extrañarte, recónditamente,
porque estás para mí más alta que la región
                                         de las palabras!
XX
Y vuelvo a caer en las comparaciones.
¡Oh, hija, cuán subordinado estoy a la vida!
XXI
Miserable hombre que osa creer que
                        después de la sombra la vida es vida!
XXII
De imperfecciones se forman nuestras excelencias
y es toda la existencia del hombre un brazo tendido
                            hacia el turbio por qué de los enigmas!
XXIII
-Tiene el pulso demasiado débil,
pero este letargo no es la muerte-.
Su médico era mi propia almohada de cabecera
y yo quedé perplejo ante su callado
                             sufrimiento y la miseria de la vida!
XXIV
Si fuera bizco de pensamiento
y tuviera la boca siempre llena de mentidas palabras;
hija, iba a blasfemar por tu dolor... pero, ¡perdona!
XXV
¡Compran caro el suelo donde colocan a los muertos,
y ellos son más dueños de la tierra que los
                             hombres que comercian con ellos!
XXVI
¡Al través de los milenios, los hombres son
                             puñados de tierra
que se deforman a su antojo!
XXVII
Hija, ya han venido a avisarme que tus pies están fríos.
Hija, resígnate a que lo blanco no sea blanco
                             y a que lo negro no sea negro.
XXVIII
Hija, cuán brilla el sol sobre el tamiz de los guayabos,
cómo se agiganta la nada sobre la soledad
                                             de tu aposento,
cómo nace y renace la esperanza por entre
                                       los ámbitos de la vida!
XXIX
Tibien la leche, terciada con agua,
para si mi chiquitina despierta.
Cuídemela hasta que se vuelva esperma como
                             capullo inmortal el cuidado.
Ella es carne de mi vida, flor de mi
                             pensamiento, cemento de mi alma.
XXX
(¡Eres, amada mía,
como flor del higüero joven,
como el azogue del crepúsculo,
como la diafanidad de la Naturaleza toda!).
XXXI
No seas padre; sé Hombre,
sencillamente.
¡Gira tu vida a tu derredor
y que tu amor a una abstracta "Humanidad"
no te haga olvidar jamás de que eres Hombre!

Poematica del tiempo